cuenta, cuenta, cuenta CONMIGO

 
 

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 CONMIGO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las organizamos en otoño, ¡que conste! Pero las tuvimos en veranito. ¡Vaya días! Y fue por eso que todos agradecimos algún salpicón a lo desprevenido y esas sombras fresquitas donde reunirnos a trabajar.

Fueron días hermosos, inolvidables, pero no simplemente porque el clima estuviese con nosotros, sino porque las Convivencias Tutoriales de inicio de curso siempre tienen ese aire de encuentro distendido, de dinámicas amenas y de una reflexión oportuna y muy digerible para nuestros muchachos. En realidad, cogimos la mochila y anduvimos hasta El Huerto de Nazaret – que es bastante cerquita, según se mire – y organizamos un día de trabajo, un día de papel y bolígrafos, pero también de canto, oración, ejercicio y buen humor.

Este año todas las actividades estuvieron centradas en un nuestro lema: Cuenta conmigo. Era divertido ver cómo volvíamos tarareando las estrofas de la pegadiza canción del lema, y la verdad, en una sociedad tan egoísta como la que vivimos, no está nada mal recordarnos la disponibilidad, ¿verdad?

Desde luego, el colegio considera que estos encuentros son más que importantes. El éxodo por cursos hacia un día rodeados de naranjos implica ciertas dificultades que muchas veces los padres no imaginan. No solo es la ruptura del ritmo escolar, sino también la disposición del profesorado que suspenden todas sus tareas para centrarse en exprimir lo mejor de cada grupo, aportando su tiempo y sus ganas. Sin embargo, el colegio sigue apostando por estos encuentros porque afianzan los cursos y ayudan a los alumnos a profundizar como personas.

Las convivencias son el reflejo del deseo de nuestros fundadores. El colegio no solo intenta “enseñar”, sino “educar”, y por supuesto, educar en valores. Por eso son tan importantes, un pilar más en la esa tarea educativa que una vez soñaron San Antonio María Claret y María Antonia París.