El proyecto
El Departamento de Pastoral intenta vertebrar la religiosidad de nuestro centro a través de los diferentes niveles educativos. Como todos los cursos, todo gira alrededor de nuestro LEMA anual y procuramos que todas nuestras actividades lo tengan presente.
Entre las diferentes actividades que promueve nuestro departamento, están: la oración de la mañana, el oratorio, las celebraciones, las convivencias, el Proyecto de Educación Social (PES), las campañas solidarias de ayuda a las misiones y a los más necesitados, la motivación y ambientación de los diferentes tiempos litúrgicos, así como también la promoción de diferentes actividades que promueven el bien y el sentido de comunidad claretiana y eclesial de nuestro centro.
Objetivos
La acción pastoral colabora con el proceso educativo para garantizar el desarrollo integral de la persona; pretendiendo los siguientes objetivos:
Lema del curso escolar
Lema del curso
Tenemos una invitación clara y profunda: vivir desde la gratitud. En un tiempo marcado por la prisa, las exigencias y el «yo me lo merezco», se nos propone volver al corazón de lo recibido, al reconocimiento de que mucho de lo que somos y tenemos es regalo. El lema “GRACIAS” no es solo una palabra bonita, sino una clave existencial, una forma de estar en el mundo y de mirar la vida.
El lema «GRACIAS» nos invita a vivir conscientemente desde el DON, reconociendo que lo que somos y tenemos no lo hemos conseguido solos.
A mirar la realidad con ojos nuevos, entrenados para descubrir regalos ocultos.
A crear una cultura de agradecimiento en el colegio donde el “gracias” no sea automático, sino sincero.
Donde se valoren los pequeños gestos y se reconozca lo que otros aportan.
Donde se celebre lo compartido.
A estar disponibles para devolver el bien recibido desde el servicio, la disponibilidad y el compromiso con los demás.
A implicarnos activamente en transformar lo que no está bien, con espíritu de gratitud y justicia.
A dar testimonio de una FE que RECONOCE y CELEBRA.
A mostrar a un Dios que da sin medida, que se entrega por completo.
A hacer de la eucaristía, acción de gracias por excelencia, el centro de nuestra vida pastoral y educativa.
En resumen, este lema nos compromete a ser sembradores de gratitud, portadores de esperanza y testigos del amor recibido.
“GRACIAS” en Claret y París
Vivieron desde el don: vocación, misión, comunidad.
Agradecieron siempre: a Dios, a la Iglesia, a los demás.
Devolvieron lo recibido: con generosidad, pasión y fidelidad.
Nos dejaron una herencia: una espiritualidad agradecida, misionera y educativa.






